agosto 09, 2011

Restauraran murales de Bonampak

Fuente:
RESTAURARÁN MURALES DE BONAMPAK
(SEGUNDA Y ÚLTIMA PARTE)
El Heraldo de Chiapas
8 de agosto de 2011
MARIANA MORALES
*** UN equipo de especialistas chiapanecos y nacionales arribará a Bonampak para trabajar por lo menos tres meses, sobre los murales de Bonampak.
Los murales antiguos más hermosos del mundo, ubicados en la Selva de Chiapas, esperan ser restaurados en breve por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tras abrirse una nueva etapa de conservación que beneficiará a dichas pinturas efectuadas en los años 700. Se trata de las pinturas del sitio arqueológico de Bonampak.
La restauración se llevará a cabo mediante un proyecto que busca restituir el color con técnicas específicas para seguir con el agregado pictórico moderno. Ello, tras la renovación más importante de tonalidad efectuada en los años 80, adelantó a este medio informativo el investigador, Alejandro Tovalín.
Un equipo de especialistas chiapanecos y nacionales arribará a la zona de dicho sitio arqueológico a trabajar por lo menos tres meses. En ese lugar donde se carece de luz eléctrica, considerado una zona importante por relatar en cada escena de sus murales, diversos acontecimientos mayas.
Aunque el investigador dijo que será la encargada de dicho proyecto de conservación, quien tiene mayor detalle de esos trabajos, recordó que fue en 1984 hasta 1988 cuando los murales de Bonampak fueron objeto de la restauración más importante, que restituyó su color y algunas grietas.
De acuerdo al investigador, fue una capa de carbonato -formada por condiciones ambientales- lo que benefició a que los murales se conservaran cientos de años de haberse creado en ese sitio.
Fue en julio de 2009 cuando el INAH informó que efectuaba trabajos de restauración, relleno y resane en zonas afectadas de tales murales. Invirtieron 1 millón 500 mil pesos, resultado de un seguro pagado, tras un sismo que daño las pinturas en el 2005.
Los murales, ubicados en el edificio de las pinturas relatan diversos acontecimientos mayas. El tema general es la guerra entre dos grupos. En la primera habitación se escenifican los preparativos para la danza ritual que antecedía a las batallas. En el segundo, se representa la batalla, la captura de prisioneros y los autosacrificios. En el último recinto se observan la ceremonia del sacrificio y la danza ritual con que solía celebrarse la victoria.

Patrimonio cultural chiapaneco

Fuente:
APLICAN PET EN PATRIMONIO CULTURAL CHIAPANECO
Fecha: 09 de agosto de 2011
*** Zonas arqueológicas, museos y monumentos históricos de esa entidad son atendidos con labores de mantenimiento, a través del Programa de Empleo Temporal
*** Se destinaron 5.5 millones de pesos para 14 proyectos de conservación de sitios culturales de Chiapas, que generan empleo para 700 familias
Siete zonas arqueológicas e igual número de museos y monumentos históricos de Chiapas, entre ellos, los sitios prehispánicos de Toniná, Palenque y el Museo Regional, son objeto de trabajos de conservación y mantenimiento, a través del Programa de Empleo Temporal (PET), con una inversión que asciende a poco más de 5.5 millones de pesos.
Mediante este esquema, aplicado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) y la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), de marzo a la fecha se llevan cabo 14 proyectos de atención del patrimonio cultural chiapaneco, con la consecuente generación de 92 mil 328 jornales, en beneficio de 704 familias de las comunidades aledañas a este tipo de sitios.
El arqueólogo Emiliano Gallaga, delegado del INAH en Chiapas, informó que este año los recursos destinados para la operación del PET, respecto de 2010, se incrementaron en casi dos millones de pesos, "en esta ocasión la Sedesol aporta 4.5 millones de pesos, y el Instituto poco más de 1.1 millones de pesos".
De esta manera, dijo, las zonas arqueológicas que se atienden son: Palenque, Toniná, Tenam Puente, Junchavín, Izapa, Chinkultic y Chiapa de Corzo, donde se realizan acciones de mantenimiento menor, "que son actividades no especializadas que la población local puede realizar en estos sitios bajo la supervisión de arqueólogos y arquitectos. Ejemplo de estas tareas son la poda de árboles, mantenimiento de guardarrayas, instalación de cercado, reacondicionamiento de techos, así como chape (retiro de maleza)".
También, con el PET se realiza la limpieza y mantenimiento de monumentos históricos de Chiapa de Corzo, San Cristóbal de las Casas y Comitán; así como de los museos Comunitario de la Frontera Corozal —en el municipio de Ocosingo—, la Casa Museo de Tonalá, el Arqueológico de Comitán y el Regional de Chiapas (Tuxtla Gutiérrez).
Dentro de los 14 proyectos del PET en Chiapas, el arqueólogo Gallaga destacó los de las zonas arqueológicas de Palenque y Toniná, en las que por tercer año consecutivo se aplica este programa, toda vez que son los sitios prehispánicos de mayor extensión y demanda turística de esa entidad.
La Zona Arqueológica de Palenque es una de las más importantes del estado por su arquitectura e historia, además se haber sido de las principales ciudades mayas del periodo Clásico (400-900 d.C.), y donde se han registrado relevantes hallazgos, como el descubrimiento de la tumba del gobernante Pakal, en 1952.
"En este sitio se realizan actividades de deshierbe de edificios, retiro de hojarasca, mantenimiento de andadores y chapeo, así como limpieza y nivelación del terreno de las secciones denominadas 1, 2, 4, B, C, Grupo de Los Murciélagos y Acrópolis Sur", detalló el titular del Centro INAH-Chiapas.
A su vez, en la Zona Arqueológica de Toniná se lleva a cabo la rehabilitación de techumbres de los murales El trono de agua y El jaguar, suministro y colocación de mangueras para dotar de agua a los sanitarios del sitio, remoción de escombros y cercado (con postes y alambres de púas) de dos hectáreas adquiridas recientemente por el INAH al norte de la zona, así como el segundo chapeo".
La importancia de Toniná radica en ser de las pocas ciudades mayas que posee una de las canchas de juego de pelota —del periodo Clásico— en mejor estado de conservación; en este sitio prehispánico del municipio de Ocosingo recientemente se registró el hallazgo de dos esculturas de cautivos de guerra de Copán, hoy Honduras.
De igual forma, el Programa de Empleo Temporal se aplica en el Museo de Sitio de esta misma zona arqueológica, donde se efectúa la remodelación de los baños, limpieza de andadores y ampliación de cunetas (zanjas de desagüe) del estacionamiento.
El Museo Regional de Chiapas es otro de los recintos donde se llevan a cabo tareas de mantenimiento, en el que realiza la limpieza de oficinas administrativas, techos, muros, domos y ventanas, pintado de algunas secciones del área de museografía, mantenimiento y remodelación de baños y bodegas, y limpieza y registro de las piezas arqueológicas.
Asimismo, se construyen dos galeras, una para depositar materiales peligrosos, como residuos químicos, y la otra para el almacenamiento de objetos arqueológicos y la gran cantidad de tepalcates que se han encontrado en diversas investigaciones en el estado.
Emiliano Gallaga comentó que en esta ocasión, el PET en Chiapas incluye la conservación y mantenimiento de dos museos que, si bien no están adscritos al INAH, resguardan algunos bienes arqueológicos de la Institución, como son la Casa Museo de Tonalá y el Museo Comunitario de la Frontera Corozal.
"Las labores del PET en Chiapas han sido un aliciente económico para las familias de bajos recursos de las comunidades aledañas a las zonas arqueológicas y monumentos históricos en mantenimiento; al mismo tiempo, estos trabajos nos han permitido solventar necesidades de dichos sitios, y así salvaguardar el patrimonio cultural de la entidad", concluyó el arqueólogo.

agosto 07, 2011

Jan de Vos y la Selva Lacandona

Fuente:
Jan de Vos y la Selva Lacandona
(esa mítica Tierra para sembrar sueños… y cosechar pesadillas)
Jan
tu súbita partida me ha dejado
estupefacto,
atónito
perplejo,
Sin querer darme cuenta
de que has muerto…
Miguel Angel García Aguirre
Coordinador General de Maderas del Pueblo del Sureste, AC
El pasado domingo 24 de julio en la madrugada, falleció en la Ciudad de México, el profesor Jan de Vos, amigo, compañero y maestro invaluable. A raíz de su lamentable muerte mucho se ha escrito acerca de su vida, de sus investigaciones históricas y de su inmensa generosidad.
No pensaba yo escribir nada sobre él, pues en un principio consideré que ya bastante -y de forma por demás acertada- lo habían dicho plumas como las de Luis Hernández, Neil Harvey y Hermann Bellinhausen (entre muchos otros). Sin embargo, en el último homenaje más íntimo rendido a Don Jan de Vos, por parte de familiares y amigas-os, una compañera de luchas me hizo notar que si bien a raíz de su muerte se había escrito mucho sobre Jan y sobre su obra, en esos escritos recientes se había tocado de forma insuficiente el tema que más le apasionó a nuestro amigo historiador y sobre el cual giró el eje central de su copiosa producción historiográfica: La Selva Lacandona. Y menos aún –dijo bien nuestra amiga- nadie había resaltado suficientemente el papel que habían jugado en la lucha por la defensa de ese mítico territorio indígena, los vitales descubrimientos históricos que las acuciosas investigaciones de Jan habían puesto al descubierto.
Después de reflexionarlo, consideré que Ana –nuestra amiga- tenía razón…y me decidí a escribir un algo al respecto. . .
Mi primer encuentro con Jan
Corría el mes de junio de 2000 cuando se invita a Maderas del Pueblo del Sureste, a participar en una Mesa Redonda realizada en el auditorio del Museo de Historia Natural, ubicado en la segunda sección del Bosque de Chapultepec en la Ciudad de México. El tema de la Mesa fue algo así como “Los incendios forestales y la problemática ambiental de la Reserva de Biosfera de Montes Azules”, tema álgido en esos momentos, porque desde finales de abril de ese 2000 había venido apareciendo en la prensa nacional una sistemática campaña que se sumaban un conjunto de grupos ecologistas de la Ciudad de México, demandaban “a las autoridades federales y estatales, hacer valer la Ley y actuar con responsabilidad para salvar la Selva Lacandona”.
En este contexto de verdadero linchamiento mediático de las comunidades indígenas des-calificadas por el gobierno federal como “irregulares”, asentadas en Montes Azules por desplazamiento forzoso (necesidad de supervivencia ó a causa de la guerra en Chiapas) creado a trasmano por la maestra Julia Carabias, entonces Secretaria de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y por su oscuro asesor político Jorge Del Valle, se dio como respuesta, de parte de la organización indígena ARIC Independiente y de su entonces coordinador, Porfirio Encino (joven indígena tseltal, originario de una comunidad amenazada de desalojo, amigo de Jan y perseguido político por el régimen de Roberto Albores), la realización de un Foro indígena denominado “Por la Defensa de la Vida, de la Tierra y de los Recursos Naturales”, llevado al cabo los días 19 y 20 de mayo de 2000, en la comunidad tsotsil de Nuevo San Gregorio, ubicada en el corazón de Montes Azules. El objetivo del Foro era demostrar ante la opinión pública y ante los grupos ecologistas y defensores de derechos humanos, tanto la inexistencia de los supuestos incendios, como la voluntad y decisión de las comunidades indígenas “irregulares”, de hacer un manejo sustentable y conservacionista de los bienes naturales y de convertirse en “guardianes de la Reserva”.
A este Foro asistimos personalmente -como testigos y como apoyo- desde el ámbito ecologista, la organización Guerreros Verdes, AC y Maderas del Pueblo del Sureste, AC, y de parte de los defensores de derechos Humanos, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, así como la Coalición de Organizaciones Autónomas de Ocosingo (COAO) y la Unión Nacional de Organizaciones Campesinas (UNORCA).
Nosotros, como Maderas del pueblo, algo sabíamos técnicamente acerca de los incendios forestales en selva, luego de habernos enfrentado –en apoyo y acompañamiento a las comunidades zoques- a los terribles y sospechosos incendios que ocurrieron en la región de los Chimalapas en mayo y junio de 1998. Esa experiencia técnica y social nos enseñó –entre muchas otras cosas- que para que una quema de pasto o roza de milpa, se convierta en un incendio forestal en la selva, se requieren condiciones climáticas extremas y adversas (humedad cero en el ambiente y fuertes vientos secos) factores que no estaban presentes en la Selva Lacandona ni en Montes Azules en Mayo del 2000, por lo que desde un principio olfateamos el trasfondo político, contrainsurgente y manipulador de esta campaña mediática, y así lo denunciamos públicamente.
Fue entonces que se dio aquella Mesa Redonda, estando presentes, desde el lado oficial y defendiendo la versión de los “depredadores incendios” y justificando los desalojos, Carlos Toledo, mano derecha –literal- de Julia Carabias en SEMARNAP; Carlos Zolla del INI y el ecólogo de la UNAM, Rodrigo Medellin; en la posición opuesta, defendiendo el derecho de las comunidades amenazadas de desalojo y sosteniendo la viabilidad técnica de un manejo sustentable de esas comunidades, Andrés Barreda (Facultad e Economía de la UNAM) y yo, como Maderas del Pueblo.
Una de las vertientes centrales de mi exposición consistió en mostrar la falsedad histórica de los mal llamados “Lacandones” y el gigantesco fraude agrario cometido por el gobierno federal (avalado por el gobierno estatal de Velasco Suárez) con la publicación, a principios de 1972, del Decreto de Reconocimiento y Titulación de los Bienes Comunales de la Zona Lacandona, mediante el cual dolosamente se les hace propietarios de 614 mil hectáreas de selva, a tan sólo 66 familias maya caribes (llamadas y reivindicadas como “lacandonas” por el citrado decreto) todo ello con el trasfondo real de “legitimar y legalizar” la explotación de maderas preciosas por parte de la paraestatal COFOLASA. Este doloso y fraudulento decreto agrario, que desde entonces ha servido de fundamento al gobierno para des-calificar a las comunidades tseltales, tsoltsiles choles y tojolabales asentadas en la selva a partir de los años 50s, acusándolos de “irregulares” y de ”invasores”, fue a la vez - junto con el posterior Decreto presidencial que establece la Reserva de Biosfera Montes Azules- una de las principales causas que originaron la organización autónoma indígena en la selva, misma que devino en la posterior formación y levantamiento armado del EZLN.
Al final de mi ponencia tuve a bien aclararle al auditorio, que la mayor parte de lo expuesto no era sino una síntesis de las excelentes investigaciones del historiador Jan de Vos, recomendándoles la lectura de los dos libros sobre la Lacandona publicados entonces por él (“La Paz de Dios y el Rey” y “El Oro Verde”).
Durante el debate público ocurrido luego de las ponencias, sobresalió la participación de una mujer madura, muy combativa, quien de forma airada cuestionó fuertemente a los voceros oficiales. Al final del evento se me acercó dicha mujer (que no era otra sino la combativa Ema Cossío) acompañada de un hombre igualmente maduro, rubio, alto y muy sonriente, quien sin más me dijo: “yo soy Jan de Vos…mucho gusto; me gustó tu exposición”. “Vaya -le respondí- qué bueno que aclaré públicamente la fuente central de mi exposición, si no, qué quemón me hubiera metido”. Jan soltó una franca carcajada de esas que le caracterizaban, invitándome a comer al día siguiente al departamento que compartía con Ema en la colonia San José Insurgentes.
A partir de ahí se forjó entre nosotros una amistad personal que se acrecienta cuando, como Maderas del Pueblo nos vimos obligados –por presiones de todo tipo- a salir de los Chimalapas y, en lo personal, cuando la crisis financiera me convierte en un “exiliado” económico, viéndome obligado emigrar a Chiapas y aceptar la generosa invitación que me hace en enero de 2001, el hoy fallecido compañero Porfirio Encino, entonces recién nombrado como Secretario de Pueblos Indios del gabinete de Pablo Salazar, para colaborar con él en calidad de Coordinador de Asesores. Hecho que coincide con la decisión de Jan de regresar a radicar definitivamente a San Cristóbal de las Casas.
Fue en este periodo (2001-2002) cuando la mutua amistad que teníamos con Porfirio y la compartida –entre los tres- preocupación e indignación por los reiterados intentos de desalojo instrumentados por el gobierno federal (SEMARNAT-PROFEPA-SEGOB), apoyados cínicamente por algunos funcionarios estatales como Rubén Velázquez (Desarrollo Rural) y Pablo Muench (IHN) nos hizo reunirnos frecuentemente para compartirnos información –Jan con su acervo histórico y Porfirio y yo, con la información de los hechos recientes que iban saliendo de las comunidades y de las reuniones oficiales a las que asistía la SEPI- coincidiendo ello con la culminación de su excelente libro “Una tierra para sembrar sueños”.
La Selva Lacandona: una tierra para sembrar sueños,desnudar mitos . . .y cosechar pesadillas
En contraparte a su excelente labor académica, no poco se ha cuestionado de Jan su aparente falta de compromiso político público para con las comunidades indígenas de la Selva Lacandona en resistencia, armada (EZLN) ó pacífica (ARIC Independiente y ARIC Unión de Uniones Histórica). No era esa ni su naturaleza ni su rol. Jan no era ni podía convertirse en un activista. No había nacido para “tomar las armas”; había nacido para forjar al menos dos de ellas y de las más letales; las armas de la verdad y de la razón. De esta forma Jan brindó a la resistencia y al activismo, el aporte central de su obra historiográfica relativa a la – literalmente hablando- mítica Selva Lacandona, consistente en datos y hechos que dejaron al desnudo dos mitos “geniales”, relativos a la selva y a su historia, esgrimidos para justificar desalojos, despojos e injusticias, no sólo por el gobierno, sino también por académicos al servicio del poder y por conservacionistas al servicio del dinero -y viceversa-.
Dicho par de mitos1 “geniales”, desnudados por la obra de Jan, son:
1º. “La Reserva de Biosfera de Montes Azules es una selva virgen intocada; de ahí su alta biodiversidad; luego entonces, así debe de mantenerse”. Nada más falso; las investigaciones de Jan acerca de la explotación maderera realizada entre 1850 y 1920, en toda la Selva Lacandona por parte de empresas, la mayoría de origen extranjero, publicadas en su libro “El Oro Verde”, demuestran lo asediada y “violentada” que se vió la “virgen” selva durante un largo período reciente (sin hablar aquí del prehispánico poblamiento maya que alcanzó en la Lacandona un millón de habitantes). Inclusive resultaba delicioso escuchar a Jan narrar de viva voz, su aventura cuando él personalmente penetró hasta el corazón de Montes Azules a través del río Tzendales, para constatar la existencia de restos arqueológicos de un gigantesco aserradero que, usando mano de obra indígena semiesclava de peones acapillados, saqueó la madera preciosa de esa “pristina” zona hacia finales del siglo XIX y principios del XX.
Y
2º. “Los Lacandones que hoy conocemos, son los dueños ancestrales de la Selva Lacandona, y por ello, tienen derechos históricos de propiedad sobre dicha Selva”. Falso totalmente. Los hechos documentados y escritos magistralmente por Jan en su obra “La Paz de Dios y el Rey” echan por tierra esta falaz afirmación, pues demuestran que el Pueblo originario y verdadero poblador ancestral de la Selva fueron los lacantunes, ancestros de los actuales ch´oles, quienes resistieron 200 años a la conquista española, hasta que se vieron totalmente exterminados a inicios del siglo XVIII, casi al mismo tiempo en que ocurre la llegada a la Lacandona, de indígenas migrantes de origen maya caribe, provenientes de la península de Yucatán, quienes un siglo y medio después fueron bautizados erróneamente por el antropólogo francés Jacques Soustelle -y luego por la suiza Gertrudis Duby- como “Lacandones”, y enzalsados de forma equivocada como los “descendientes de los príncipes de Palenque y Bonampak”.
Con este par de descubrimientos trascendentales, la obra académica de Jan de Vos deslegitima, de un plumazo, los falaces fundamentos que han esgrimido el gobierno y sus aliados conservacionistas para justificar la contrainsurgente -y violatoria de los más elementales derechos colectivos- estrategia de reubicación forzosa y desalojo de comunidades indígenas en Montes Azules y demás Áreas Naturales Protegidas ubicadas en la Selva Lacandona. Ese –nada más ni nada menos.- ha sido el aporte de Jan a la lucha de resistencia a esta brutal política de despeje territorial y despojo social. Con base en ello, redes civiles, las ARICs y el propio EZLN, a través de sus voceros y simpatizantes, desnudamos públicamente en reiteradas ocasiones, las mentiras oficiales. (En ese sentido, recuerdo cómo en varias de las veces que Jan vino a nuestra casa-oficina de Maderas, a compartir familiarmente música, pozole y mezcal, se solazaba divertido, diciéndonos que mientras él escribía los libros, nosotros los convertíamos en panfletos…y que eso estaba muy bien –decía riendo- porque difícilmente sus libros los iban a poder leer las comunidades indígenas de la selva).
La cosecha de pesadillas
Sin embargo, a partir de 2003 –luego del desencanto y descontrol producido por la contrarreforma indígena, así como luego del extraño accidente de avioneta en el que fallece Porfirio Encino, y luego también de la salida de la Secretaría de Gobierno de Chiapas de Emilio Zebadúa y la abierta derechización de Pablo Salazar- astutamente la inteligencia política gubernamental profundiza en la Lacandona una estrategia de bajo perfil, de baja intensidad y de largo plazo, basada en la cuantiosa inyección de recursos (proyectos); la irrupción de los partidos políticos en la vida social comunitaria; así como el desgaste, la división y la cooptación de las organizaciones sociales, comunidades, líderes indígenas y ONGs, que estaban en resistencia activa frente a los desalojos en Montes Azules.
Y así, ante nuestros ojos, los sueños en esa mítica tierra fueron convirtiéndose en pesadillas para los 45 poblados indígenas acusados de invasores de la tierra “Lacandona” y “depredadores” de la Reserva Montes Azules., quienes fueron entonces objeto abierto de presiones, amenazas y hostigamiento para lograr su reubicación forzosa –vía reacomodo primero e indemnización después- ó –en caso de negativa- su desalojo violento y encarcelamiento de líderes, llegándose al dramático y silenciado caso del pequeño poblado Viejo Velasco, donde 38 habitantes tseltales que se negaron a la reubicación, fueron masacrados en un operativo armado de corte paramilitar realizado el 13 de noviembre de 2007.
Jan, aunque no lo hiciera público, en privado lamentaba y se indignaba con esta situación…y acopiaba e investigaba todo lo relativo a estos desalojos, plasmando sus resultados en uno de los capítulos que conforman su último libro denominado “Caminos del Mayab: cinco incursiones en el pasado de Chiapas”, presentado apenas el pasado 30 de marzo, durante la conmemoración de que fue objeto en San Cristóbal, por sus 30 años de escritor y 75 de vida.
(Hoy mismo –1º de agosto 2011- en la Plaza de la Paz de San Cristóbal de las Casas se encuentran en plantón cinco familias indígenas de origen ch´ol, cuya pesadilla se materializó el 17 de diciembre de 2002, al ser desalojados de su pequeño poblado Lucio Cabañas, ubicado en las orillas del río Lacantún, porción sur de la Reserva Montes Azules, para ser llevados forzosamente, primero a un albergue en Comitán, posteriormente a Teopisca, para –luego de largas gestiones y denuncias- ser reubicados en un predio del municipio de Salto de Agua, de donde apenas hace unos días han sido nuevamente desalojados . . . ).
(Y en contraparte, hoy mismo también, hemos escuchado por el radio la buena noticia de que en la Ciudad de México, la ARIC Independiente y la llamada Comunidad Lacandona, anunciaron al pueblo de México que llegaron al acuerdo: de “no permitir más desalojos de hermanos indígenas. Hemos llegado a la conclusión que la salida jurídica es impedir que San Gregorio, Salvador Allende y Ranchería Corozal sean expulsados, así que pidieron al presidente Felipe Calderón expropiar las tres tierras en riesgo en favor de los Bienes Comunales Zona Lacandona” Este trascendente Acuerdo alcanzado directamente .entre ellos, en contra de la voluntad y total oposición del gobierno –federal y estatal- , que –luego de 40 años de resistencia y negociación- permitiría la justa regularización de esas 3 últimas comunidades que aún quedan dentro de Montes Azules: Nuevo San Gregorio, Ranchería Corozal y Salvador Allende, poblado éste último al que Jan le tenía especial cariño, pues fue ese lugar precisamente, el que visitó y donde pernoctó y convivió con las familias indígenas en su último viaje realizado a su amada y mítica Selva Lacandona.
Epílogo
Quienes hemos leído, admirado y compartido la obra, la generosidad y la vida de Jan de Vos, tenemos para con él y para con su memoria, una ineludible obligación moral: hacer todo lo que esté a nuestro alcance – desde cualquiera de los ámbitos en los que nos desenvolvamos- para impedir que continúe el avance de la peor de todas las pesadillas que se ciernen sobre la Selva Lacandona y sobre nuestras propias vidas como pueblo: la mercantilización y privatización corporativa multinacional de nuestros invaluables bienes naturales comunes . . no vaya a ser que un día de éstos, despertemos y nos encontremos con que el aire, el agua y la selva misma tienen grabado un logo que dice; Coca Cola; Monsanto, Pfizer ó Ford Motors Co . . .
San Cristóbal de las Casas, Jovel, Chiapas, Agosto 2, 2011

agosto 06, 2011

Primer Festival Rodulfo Figuero Esquinca


Fuente:


INAUGURAN PRIMER FESTIVAL DR. RODULFO FIGUEROA ESQUINCA
               
• Alcalde José Guillermo Toledo Moguel y Samuel Toledo Córdova Toledo, titular de la SEDEPAS, en representación del gobernador Juan Sabines Guerrero, gobernador del estado de Chiapas, entregaron Premio Regional de Poesía “Dr. Rodulfo Figueroa Esquinca”, a la ganadora Diana Juárez Rodríguez.

• Una serie de actividades artísticas y culturales se desarrollarán a partir de este jueves hasta el domingo para deleite del público en general.

• El poeta Rodulfo Figueroa es uno de los más destacados en el campo de la literatura en Chiapas.

Comunicado
10:27 a.m. 05/08/2011

En el marco de un ambiente de celebración y alegría, el presidente municipal José Guillermo Toledo Moguel, inauguro la noche de este jueves el Primer Festival Artístico y Cultural “Dr. Rodulfo Figueroa Esquinca”, acompañado del titular de la secretaría de desarrollo y participación social, (SEDEPAS), Samuel Toledo Córdova Toledo en representación del Gobernador del Estado Juan Sabines Guerrero.

 

La presidenta del DIF, Marilo Lugo de Toledo junto de Blanca Margarita López, directora del centro cultural de Chiapas Jaime Sabines y el diputado Lester Hernández Esquinca, acompañaron al alcalde en el recorrido de la exposición que se montó en el parque central en honor a este gran personaje cintalapaneco, que ha sido reconocido por su alto valor cultural plasmado en sus poesías.

 

Después, las personalidades se dirigieron al Centro Cultural, (CECUM), “Rodulfo Figueroa Esquinca, donde se realizo la ceremonia para la entrega del premio Regional de Poesía que lleva el nombre del bardo cintalapaneco, el cual en esta ocasión le correspondió a Diana Juárez Rodríguez por la poesía titulada Soltar la Mano del Tiempo.

La autora de este tema ganador es originario de Villa Hermosa Tabasco y cuenta con la edad de 25 años de edad y dijo que se inspiro ante la percepción del tiempo que transcurre de niño a adulto.

La ceremonia de premiación regional de poesía Rodulfo Figueroa, culmino con una cena de gala en las instalaciones del CECUM, donde estuvieron importantes personajes del estado y del sur sureste del país que tienen que ver con la poesía, el arte y la cultura, debido a la importancia que se le ha dado al poeta Figueroa Esquinca.

Y es que hoy se celebro el aniversario 145 aniversario del natalicio de Rodulfo Figueroa, quien fue uno de los hombres que más ha destacado en el campo de la literatura chiapaneca, nació en la hacienda Santiago, del municipio de Cintalapa, el 4 de agosto de 1866. Sus padres fueron don Esteban Figueroa y doña Cecilia Esquinca.

Sus estudios los hizo en Tuxtla Gutiérrez y en la República de Guatemala, donde se graduó de bachiller. Por su clara inteligencia obtuvo magníficas calificaciones y fue objeto de grandes distinciones. Después se trasladó a la ciudad de México, donde empezó a sobresalir como poeta.

Sus primeros versos se publicaron en la revista Juventud Literaria de la ciudad de México, en 1888, y, posteriormente en El Mundo Ilustrado. Su libro Poesías fue publicado en 1896 en Ciudad Juárez, Chihuahua, y sus Poesías completas vieron la luz, póstumamente, en la capital chiapaneca, en 1958.

Sus obras: Olvido, Pequeños poemas en tres actos, Poesías, Lira Chiapaneca, Poesías Inéditas, y Poesías Completas.

Ante este panorama de gran valor al arte y la cultura, el gobierno municipal de Cintalapa realizo este primer festival con una exposición artesanal, gastronómica y turística en el parque central, una muestra del libro universitario (UNICACH y UNACH), en el CECUM y la exposición de manuscritos originales del Dr. Rodulfo Figueroa.

Desde la mañana de este este jueves hubo talleres infantiles Alas y Raíces, Bufonerías en el CECUM, a las 11 de la mañana foro académico, historia, vida y obra del poeta, por la asociación de poetas Rodulfo Figueroa, declamación de la poesía Zandunga con Austreberto Cruz Serrano y la reseña histórica a cargo del cronista Quintín Fernando Acosta Cruz.

Durante la mañana en el parque central se presentó la Marimba Municipal, por la tarde el Ritual Prehispánico Zoque y antes de la inauguración del festival, el grupo de danza, Yomo Tepepchia” del CECUM, músicos cintalapanecos y el grupo de música Nambué deleitaron al público con sus interpretaciones.

Los días viernes, sábado y domingo en los horarios establecidos, continuara la exposición artesanal, gastronómica y turística en el parque central y muestra de libros universitarios de la UNICACH y la UNACH dentro del CECUM.

Los organizadores destinaron tres sedes para estos eventos; el parque central, CECUM y la Galería de Arte, donde se estarán presentando diferentes grupos artísticos musicales, obras de teatro, conciertos de solista de piano y quinteto de contrabajo que visitaran este Valle de diferentes partes del estado como Tapachula, Copainala, Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal y del estado de Oaxaca.